Según empresa, crear perfiles difamatorios era parte contrato “Barçagate”
El propietario de I3 Ventures, Carlos Ibáñez, aseguró en su declaración de este martes en la causa del 'Barçagate' que la creación de los perfiles de las redes sociales que habrían difamado a personajes del entorno azulgrana formaban parte del contrato con el FC Barcelona, según explicaron a EFE fuentes jurídicas.
Ante el Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona, Ibáñez, quien está investigado por posible administración desleal y corrupción entre particulares, no respondió a las preguntas de las acusaciones y dijo que estos perfiles en las redes sociales fue un servicio que tan solo supuso entre el tres y el cuatro por ciento del trabajo que realizó para el Barça.
Además, el empresario admitió ser conocedor de perfiles de Facebook como 'Jaume, un film de terror', dedicado al fundador de Mediapro, Jaume Roures, pero remarcó que el objetivo del contrato con el Barça era proteger la reputación de la entidad y no la difamación.
Ibáñez, que declaró durante dos horas, argumentó que se adaptó al organigrama del club y que por eso dividió las facturas entre diferentes áreas de la entidad azulgrana.
Este encargo lo hizo el entonces director general del Barça, Óscar Grau, quien también está investigado en esta causa y fue reemplazado de este puesto con la llegada a la presidencia de Joan Laporta.
En referencia a las declaraciones de trabajadores de I3 Ventures ante los Mossos d'Esquadra asegurando que se daba prevalencia a la protección de la imagen de Bartomeu respecto a la del Barça, Ibáñez argumentó que, aunque el cliente es la empresa, a quien realmente se suele atacar es al presidente de la misma y dentro de su trabajo estaba defender esta gestión para proteger a la institución.
Por otro lado, dijo que I3 Ventures detectó un número significativo de “bots” (perfiles falsos) en Twitter que se dedicaban a atacar a Bartomeu y al club durante su presidencia.
Según él, detrás de los mismos estaban los entonces aspirantes a la presidencia Joan Laporta y Víctor Font, y el empresario Jaume Roures. El trabajo de Ibáñez, según apuntó, consistía en controlar este daño. EFE