Asensio vale una medalla
“Nada en la vida se consigue sin esfuerzo”, fue la frase elegida por Luis de la Fuente para su Whatsapp en el día del partido. Y sin sufrimiento, le faltó añadir. No fue hasta el minuto 115 cuando España logró batir la portería de Japón gracias a un gran gol de un Marco Asensio que, poniendo el balón con rosca al palo largo, se reivindicó desde el banquillo y asegura la medalla, sacando el billete para la final contra Brasil este sábado.
Y es que España empezó el partido con dudas. Fallando pases y controles impropios de jugadores asentados en la élite. Y eso hizo crecer a una Japón que la dominó más de lo que ninguna otra selección había hecho durante el resto del torneo. Ayudada también en el mal endémico de los de Luis de la Fuente: el gol.
La suerte no estuvo de su lado este martes en Saitama. En el minuto 56 llegó la jugada polémica del partido. El colegiado peruano Kevin Ortega pitó penalti tras una entrada de Maya Yoshida sobre Merino que no fue, y así lo decretó comprobando en la pantalla cómo el central japonés llegó antes al balón.
Pero la decisión inicial del árbitro condicionó el devenir de la jugada, en la que Mir no pudo rematar un balón que se quedó suelto en el borde del área pequeña. “¡Era gol, era gol!”, gritaron sin premio los jugadores españoles.
Prórroga, con las fuerzas al límite y Japón lo pudo ganar en el minuto 110. Volvió a aprovechar las dudas de España en los balones parados y Nakayama a punto estuvo de acertar su disparo en el segundo palo, pero no sobrepasó la marabunta de piernas. Esta vez perdonaron los nipones, pero no Marco Asensio.
El balear fue el damnificado para dar entrada a Rafa Mir en el once titular y no fue hasta el minuto 83 cuando saltó al terreno de juego; pero siguió el ejemplo del propio Mir en cuartos. Al Asensio postlesión le faltaba la chispa para encarar y chutar que le había llevado hasta la élite, y lo recuperó para las semifinales de los Juegos Olímpicos.
Recibió el balón de Oyarzabal dentro del área, se perfiló hacia la portería y la pegó con rosca al palo largo, imparable para Tani. Medalla asegurada y Brasil espera en la final; el último escollo para repetir el oro logrado en Barcelona ’92. EFE